🌅 Donde el Sol se Encuentra con la Luna
Había una vez, en un pequeño pueblo costero llamado Bahía Clara, dos almas que crecieron juntas como ramas del mismo árbol. Lucía y Tomás se conocieron cuando tenían seis años, en un recreo donde Lucía lloraba porque había perdido su figurita favorita de una constelación. Tomás, sin decir una palabra, buscó entre la arena del patio hasta que la encontró. Se la devolvió con las manos sucias y una sonrisa tímida. Desde ese día, fueron inseparables. Lucía era la soñadora. Le fascinaban las estrellas, los eclipses y las noches claras en las que podía imaginar otros mundos desde su ventana. Decía que el universo la llamaba con voz propia. Tomás, en cambio, tenía los pies bien plantados en la tierra. Su familia era dueña de una panadería antigua, famosa en el pueblo por sus medialunas dulces y el pan recién horneado al amanecer. Él se levantaba cada día a las cinco para ayudar a su abuelo, con las manos cubiertas de harina y el corazón lleno de rutinas cálidas. A medida que crecían, lo...